Abstract

Este artículo examina la relación entre Evangelio y culturas en el contexto del pluralismo como rasgo determinante del cambio de época, explicitando la urgencia de una evangelización como cultura del encuentro al servicio de la unidad en la diferencia. Basándose principalmente en el magisterio del papa Francisco, particularmente su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium (2013), y actualizando la intuición de Chiara Lubich sobre la inculturación como intercambio de dones, el estudio aborda cómo la Iglesia debe reubicarse continuamente en diversos contextos locales y globales. El autor argumenta que el pluralismo, aunque desafía la fe relativizando las certezas, presenta una oportunidad histórica para que la Iglesia se revitalice, repiense y reorganice más allá de los extremos del fundamentalismo y relativismo. El camino intercultural propuesto promueve la armonía evidenciando la interrelación constitutiva de toda la realidad, transformando la percepción de la diferencia de alius (extraño, amenaza) a alter (vecino, compañero) y finalmente a frater (hermano/hermana). La evangelización se reconceptualiza no como imposición de formas culturales sino como generación de experiencias dialógicas que facilitan el intercambio de dones a través del encuentro intercultural. Este enfoque requiere tanto reciprocidad horizontal en las relaciones humanas como apertura vertical al misterio trascendente. La metodología enfatiza el diálogo como camino privilegiado para promover la unidad, creando espacios donde emergen experiencias espirituales desde encuentros plurales. El objetivo final es fomentar una cultura del encuentro que promueva el bien común y la dignidad humana mientras posibilita el enriquecimiento entre diferentes aproximaciones al Misterio inefable.